Hospitales, centros educativos, plataformas de logística y entidades bancarias entre las más atacadas de la sociedad
La dependencia cada vez más grande a todo tipo de dispositivos y redes WIFi ha disparado las vulnerabilidades de grandes infraestructuras. Se trata de aeropuertos, estaciones de tren, servicios públicos, cadenas de suministro y transporte. Su funcionamiento es esencial para la sociedad y su fallo momentáneo puede tener un gran impacto en la vida diaria de millones de personas.
Estos ataques causan pérdidas muy elevadas y su protección se ha convertido en una prioridad. Los ciberdelincuentes buscan desestabilizar al sector público, ganar dinero a través de ataques criptovirales y desprestigiar a líderes políticos. Estos incidentes han crecido un 400% y representan una fuente de preocupación para los responsables de la ciberseguridad pública.
El CNIPIC (Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas y Ciberseguridad) ha impulsado un proyecto para estar coordinado con las energéticas y así dar una respuesta temprana a nuevos perfiles de amenaza digital. Según el CNI (Centro Nacional de Inteligencia) la sanidad pública ha tenido que enfrentarse a 40 ciberataques solo durante el primer trimestre del año.
Según Microsoft y su informe “Defensa Digital” el 90% de los ciberataques de Rusia se produjeron contra países miembros de la OTAN. En España los servidores de grandes hospitales han sido paralizados mientras que otros sitios web gubernamentales han recibido ataques Ddos.
Otros factores que explican el auge de estos ciberataques son la era postpandemia que ha disparado el teletrabajo y el aumento de los datos en circulación.
McAfee, multinacional del sector de la ciberseguridad, afirma que el 54% de proyectos de los profesionales de este sector han sufrido ciberataques con un coste medio de 6,3millones de dólares.